La aprobación y lanzamiento de la Política Pública para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos 2025-2035, promovida por COPADEH y el Ministerio de Gobernación, representa un hito en la historia de los derechos humanos en Guatemala. En ILADESC celebramos este avance, que no solo simboliza un compromiso institucional concreto, sino también un reconocimiento explícito del valor esencial de quienes dedican su vida a defender la justicia, la democracia y la dignidad humana.
¿Por qué es tan relevante esta política?
- Respuesta a una deuda histórica
Esta política surge como cumplimiento de una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), en el caso Defensor de Derechos Humanos y otros vs. Guatemala.- La sentencia había señalado la necesidad de que el Estado adoptara medidas estructurales para proteger a quienes defienden derechos humanos, tras años de violencia, amenazas e impunidad.
- Son más de una década de espera: la petición para esta política se inició ya en 2016, aunque sufrió interrupciones, y ahora se retoma con fuerza.
- Tres ejes estratégicos bien definidos
La política está estructurada en tres pilares que reflejan una visión integral:- Prevención de riesgos y amenazas: busca anticiparse a los ataques mediante mecanismos que identifiquen y mitiguen peligros.
- Protección integral: no solo reacción, sino acciones concretas para que las personas defensoras tengan condiciones de seguridad real.
- Acceso a la justicia y reparación digna: promover que las agresiones no queden impunes y que las víctimas reciban una reparación adecuada.
- Coordinación institucional reforzada
- El Ministerio de Gobernación (MINGOB) actuará como ente rector de la política.
- COPADEH asume la secretaría técnica del Consejo Coordinador, un espacio clave para articular entre instituciones públicas y sociedad civil.
- Se prevé la participación de al menos 12 ministerios y secretarías, así como mecanismos de consulta y monitoreo con organizaciones de la sociedad civil.
- Principios fundamentales
La política está sustentada en valores clave que deben guiar su implementación: igualdad, no discriminación, perspectiva de género, enfoque intercultural y territorial, progresividad y participación ciudadana. - Un cambio simbólico y pragmático
- El presidente Bernardo Arévalo enfatizó que este instrumento no solo es un documento administrativo, sino un compromiso moral: “defender los derechos humanos es defender la democracia”.
- Reconoce explícitamente a las personas defensoras como aliadas, no como adversarias del Estado, lo cual marca un cambio profundo en la mentalidad institucional.
¿Qué significa esto para ILADESC y la sociedad civil?
Desde ILADESC valoramos enormemente la adopción de esta política. Para nosotras, representa:
- Un reconocimiento formal al riesgo que enfrentan muchas personas defensoras en Guatemala, especialmente en contextos comunitarios, indígenas o de defensa del territorio.
- Una oportunidad de fortalecer la democracia, ya que los defensores de derechos humanos son esenciales para la vigilancia, la denuncia de abusos y la construcción de instituciones más justas.
- Un mecanismo para la rendición de cuentas, porque la política abre espacios para la participación de la sociedad civil en su monitoreo y evaluación.
Pero no basta con tener una política: hace falta implementación real
Nuestro optimismo debe ir acompañado de alerta. Celebramos el logro, pero también asumimos la responsabilidad de ser vigilantes. Algunos retos clave que ILADESC considerará de cerca:
- Transparencia en la ejecución
- Verificar que el Consejo Coordinador funcione con mecanismos participativos reales.
- Asegurar que los recursos asignados (humanos, técnicos y financieros) sean suficientes para implementar los tres ejes estratégicos.
- Evaluación y seguimiento
- Que existan indicadores claros y públicos para medir el éxito de la política: cuántas personas defensoras han sido protegidas, tipos de medidas implementadas, tasa de resolución de casos.
- Que se publiquen informes periódicos con participación de la sociedad civil, para evitar que la política quede solo en papel.
- Garantías de accesibilidad
- Que la política realmente llegue a defensores en zonas rurales, indígenas o marginadas, no solo a los más visibles.
- Que se respeten los principios de interculturalidad y de género, para que poblaciones vulnerables reciban protección adaptada a sus realidades.
- Justicia y reparación
- No solo prevenir agresiones: es fundamental que haya mecanismos eficaces para denunciar, investigar y sancionar los ataques.
- Que las víctimas reciban reparación digna, en términos materiales, simbólicos y sociales.
- Sostenibilidad política
- Garantizar que la política sobreviva más allá de los cambios de gobierno.
- Promover que sea parte del compromiso institucional de largo plazo, no algo temporal o electoral.
Reflexión:
La nueva Política Pública para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos 2025-2035 es, sin duda, un logro histórico para Guatemala. Marca un avance concreto en el reconocimiento del rol vital de los defensores de derechos humanos y establece un marco institucional para su protección.
En ILADESC, celebramos este paso con esperanza, pero también con responsabilidad: nuestra misión es acompañar este proceso, exigir su cumplimiento y asegurar que los principios de prevención, justicia y protección integral se traduzcan en realidades tangibles para todas las personas defensoras. Solo así esta política podrá cumplir su promesa y reforzar la democracia guatemalteca.
Link de la política: https://copadeh.gob.gt/politica-publica-para-la-proteccion-de-personas-defensoras-de-los-derechos-humanos-en-guatemala/
Autoras: Miembras de Junta Directiva de ILADESC